Retiros en Familia Marianista: Retiro Chipiona (6-8 marzo)

El fin de semana del 6-8 de marzo, un grupo de unas veinte familias nos reunimos en la casa de espiritualidad de los Franciscanos en Chipiona. Un año más, había personas que repetían este retiro y otras que participaban por primera vez. Acompañados de un gran número de niños de todas las edades, las familias provenían de los coles de Cádiz y Jerez, otras de fraternidades y algunos profesores. El tema que nos acompañaba este año: “Bienaventurados los pobres de espíritu” y como símbolo y actitud para todo el fin de semana, unas manos vacías; la mejor manera de acercarse a Dios y al hermano que lo necesita. El viernes, llegaron los abrazos por reencontrarnos, las presentaciones a quienes no conocíamos, y se llenaba la casa de gritos y risas de niños emocionados por el fin de semana. Y cómo no, nuestros maravillosos monitores: Guille, Adrián y Alejandra.

El sábado, día más “intenso” del fin de semana, donde poniéndonos en manos de Dios, el padre Nacho nos recordaba la importancia de hacerse “pequeño”, de hacerse pobre, para acercarse a los que más lo necesitan. Dios tiene preferencia por los últimos y el Papa León XIV así nos lo recuerda en su exhortación Dilexi Te (te he amado), la cual trabajamos también durante la tarde. Tuvimos la oportunidad, en la celebración del perdón, de “deshacernos” de aquello que en nuestro día a día no nos deja hacernos “pequeños” y/o dedicarle tiempo a Dios y a los demás.

Este año por primera vez, al tener allí a un grupito de niños de 12 años, fueron a pasar el día dos monitores de Senda de Cádiz: Ana y Beltrán. Hicieron una ruta por la playa de Chipiona, con sus dinámicas, tiempo libre y momentos para, a partir de unas preguntas, dialogar que es la felicidad para ellos. Para terminar con un día largo, que mejor que hacerlo con una pequeña fiestecita todos juntos, llena de risas, canciones y “furor”.

El domingo tocaba “volver a la vida” y tuvimos la gran oportunidad de escuchar a tres personas muy interesantes, con experiencias de vida con personas vulnerables. Elena nos contó con mucha ilusión, su viaje a Senegal; Plácido nos habló de su trabajo con los presos, desde el punto de vista de la fe y por último, Anabel, coordinadora del voluntariado de Cáritas de Jerez, nos contó cómo se organizaron y están atendiendo a las familias afectadas por las lluvias en Jerez y en la sierra. Antes de volver a nuestras realidades, en familia, pensamos de qué manera podríamos hacer que el Reino de Dios estuviese más presente en la tierra. Además, decoramos una piedra en la que por escrito pusimos qué queríamos que tuviese más “peso” en nuestra vida. Los niños y niñas participaron mucho del retiro: nos acompañaban en todas las oraciones, en la celebración del perdón, en la eucaristía y en las actividades preparadas para hacer en familia.

Personalmente, preparar este retiro junto con Nacho y haberlo disfrutado tanto, ha sido, a pesar del gran trabajo que requiere, un regalo, una parada necesaria y un gran disfrute de fin de semana, donde verdaderamente se palpa el espíritu de familia. Gracias a todos y todas por estar, participar y dejarse tocar, una vez más, el corazón.

Marta Carrera Jiménez