Autora: Rosa María Hornero, FMI
Conversamos con Elena Rivas, maestra de Educación Infantil del Colegio marianista Adela de Trenquelleon de Barcelona. Nos compartirá lo que ha significado para ella
la visita del Papa a Barcelona.

¿Qué ha representado para ti la visita del Papa León XIV a Barcelona?
Para mí… una alegría, una oportunidad, un regalo. Fue muy emotivo tenerlo cerca, escucharlo, percibir su sensibilidad y capacidad de conectar con todas las personas. La visita del Papa me
interpela a “Alzar la mirada”, a alzar la mirada a Dios y ponerlo en el centro de mi vida. Me recuerda el mandamiento de Jesús: “ama al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente”. Pero la visita del Papa también me invitó a mirar de frente para encontrar a Dios en todos los hermanos, a alzar la mirada a los ojos de los demás, de los más vulnerables, de los más necesitados, de los que sufren… El Papa León pone siempre en el centro la dignidad de todas las personas. Visitar el centro penitenciario de Brians-para compartir con los internos- y la parroquia de San Agustín en el Barrio del Raval-para encontrarse con las realidades de caridad y asistencia diocesanas-fueron vivos ejemplo de ello, poniendo de relieve el mandamiento de Jesús que completa al anterior: “ama al prójimo como a ti mismo”.
¿Cómo has vivido esta experiencia desde tu vocación de maestra?
Como maestra cristiana, lo he vivido con mucha responsabilidad e ilusión. Los niños necesitan testimonios coherentes, personas que transmitan esperanza, valores y amor. Este evento es una oportunidad preciosa para hablar a los alumnos de la fe, del arte como expresión de Dios y de la importancia de construir una sociedad más humana y fraterna.
María está muy presente en la vida de tu escuela. ¿Cómo ha reforzado este sentimiento la visita del Papa?
María es para mí modelo de humildad, servicio y confianza. Ella nos enseña a escuchar a Dios ya decir «sí» incluso cuando no es fácil. Ante un acontecimiento tan importante, pienso mucho en
María como madre que acompaña a la Iglesia y también a los educadores. También el Papa en su visita a la Abadía de Montserrat ha encomendado a la Moreneta su intercesión maternal por
su servicio al frente de la Iglesia y la misión de la Iglesia en el mundo y, nos invitó a todos, a confiar en su protección. A María le pido constantemente que me ayude a educar con ternura, paciencia y fe. Que me guíe en los momentos difíciles y me dé fuerzas. María nos pide “haced todo lo que Él os diga”, yo le pido saber escucharlo y discernir qué me solicita en cada momento, también en mi vocación educativa. En mi oración también tengo presente mi sector, el de la educación, llevamos tiempo manifestando, solicitando recursos para poder hacer frente a los nuevos retos educativos, como la inclusión, para poder ofrecer una enseñanza de calidad, que respete las ratios, con profesionales de soporte en las aulas para acompañar a los alumnos con necesidades especiales. Revalorizar la figura del educador siendo, como es la educación, un pilar fundamental para la construcción de un mundo mejor: más fraterno, más comprometido,
más solidario.
¿Qué retos crees que plantea hoy la visita del Papa?
Sobre todo hacer frente a los retos sociales actuales siempre desde el evangelio. Retos como la soledad, la salud mental, todas las formas de violencia, el vacío generados por una sociedad
obsesionada con el éxito y el reconocimiento social. Nos ha instado a ser constructores de paz, una paz desarmada y desarmante, humilde y perseverante. A ser portadores de esperanza donde no la hay. Que seamos misioneros, anunciando el evangelio con nuestro testimonio. Nos ha recordado que en los momentos de oscuridad, de duda, no estamos solos. Nos ha pedido que no dejemos de buscar, de dialogar con Dios, y entre nosotros.
¿Cómo has explicado a tus alumnos la importancia de la visita del Papa?
Les he dicho que el Papa ha venido a Barcelona para inaugurar y bendecir la torre de Jesús de la Sagrada Familia y nos ha recordado que la Iglesia somos una gran familia, que es importante amarnos, compartir, ayudar a quien lo necesita, cuidarnos. También les he explicado que la Sagrada Familia es mucho más que un monumento: es una obra dedicada a Dios y una catequesis, en piedra, para descubrir a Jesús.
¿Qué deseo personal tienes ante ese momento histórico?
Deseo que esta visita haya dejado huella en los corazones. Que nos ayude a recuperar la paz, la fe y la esperanza. Y que nosotros, especialmente quienes trabajamos en la educación cristiana, seamos luz para los niños y jóvenes, como María lo fue para Jesús. La visita del Santo Padre me hace sentir comunidad. Que soy parte de una Iglesia misionera, sinodal, que reafirma la fe en la esperanza y que pone en el centro la dignidad de todas las personas.
Muchas gracias por compartir estas reflexiones.
Ojalá este evento nos ayude a todos a acercarnos más a Dios y a los demás.
