Durante la semana del 17 al 23 de agosto de 2026 se ha celebrado en Bogotá (Colombia) el 9º Encuentro Internacional de Comunidades Laicas Marianistas (CLM) bajo el lema ‘Llamados por Jesús en Alianza por María’. Allí, se han encontrado laicos marianistas de todo el mundo que han reflexionado sobre cómo actualizar el mensaje del Padre Chaminade a los laicos marianistas en el mundo de hey.
Lunes 17 de agosto · La llamada
Primer día del Encuentro Internacional de las Comunidades Laicas Marianistas en Bogotá. Cada jornada está preparada por un continente y gira en torno a un lema. Hoy, de la mano de Norteamérica, hemos trabajado “La llamada”: cómo recibimos la llamada y cómo la vivimos como laicos marianistas.
También hemos conocido la realidad de las Comunidades Laicas Marianistas de Estados Unidos y Canadá. Ha sido muy interesante descubrir su experiencia y, especialmente, cómo hace unos cinco años decidieron contar con una persona contratada al servicio de las comunidades. Nos han contado cómo esta decisión les ha ayudado mucho a avanzar y a impulsar el crecimiento de la comunidad. Además, hemos dedicado un tiempo a la Asamblea, en la que hemos aprobado los nuevos Estatutos de las Comunidades Laicas Marianistas y el Manual.
Pero me quedo con el lema del día: la llamada. Hemos compartido experiencias sobre cómo nos hemos sentido llamados y sobre cómo seguimos escuchando esa llamada hoy. Y quiero dejaros las mismas preguntas que nosotros nos hemos planteado:
¿A qué nos sentimos llamadas las Fraternidades como comunidad?
Y tú, como laico marianista, ¿a qué te sientes llamado?
Os dejamos estas preguntas para meditarlas… y, si queréis, también para compartir vuestra respuesta en los comentarios.



Martes 18 de agosto · La comunidad
Segundo día del Encuentro Internacional de las Comunidades Laicas Marianistas en Bogotá. El lema de hoy ha sido “La comunidad” y nos ha tocado a Europa preparar y animar la jornada. Hemos compartido la realidad de nuestro continente, donde estamos presentes laicos marianistas de Alemania, Polonia, Italia, Francia y España. Realidades muy distintas, pero todas unidas por un mismo carisma.
También se han presentado los candidatos a responsable mundial y a responsables de los distintos continentes. Y nuestra Leles, de Almería, se ha presentado como responsable de Europa. ¡Qué maravilla escuchar su presentación! Nos ha regalado su relato carismático, su historia y su vida de fe. Es una suerte enorme contar en nuestra familia con personas tan maravillosas como ella y como tantos de vosotros.
Y volvemos al lema del día: la comunidad. En pequeños grupos hemos compartido cómo son nuestras comunidades en cada país, cuáles son sus fortalezas y cuáles sus desafíos. Ha sido muy enriquecedor descubrir la enorme variedad de realidades que existen en los distintos continentes y, al mismo tiempo, sentir que formamos parte de una misma familia.
Y hoy os dejamos también algunas preguntas: ¿Cuál crees que es la principal fortaleza de nuestra comunidad? ¿Cuál es el gran desafío que tenemos que afrontar? ¿Qué nos está pidiendo hoy el Señor como comunidad?
Os invito a pensarlo y, si queréis, a compartirlo en los comentarios.



Miércoles 19 de agosto · Somos una familia (1 parte)
Hoy hemos tenido día libre y hemos aprovechado para visitar la Catedral de Sal de Zipaquirá. Un lugar impresionante, nacido de la devoción de los propios mineros, con grandes espacios excavados en la roca e imágenes de la cruz que invitan al recogimiento y a la oración. Aunque queda un sentimiento un poco agridulce al encontrarte un lugar tan espiritual lleno de turistas —nosotros también lo somos— que hacen difícil encontrar el silencio.
Pero hoy he descubierto también lo importante que es tener un día libre en un encuentro como este. Sin horarios ni una agenda apretada. Un día para hacer algo profundamente marianista: la presencia. Simplemente estar con el otro, mirarnos a los ojos, hablar, escuchar y compartir. Y descubrir que mi comunidad de Valencia es tan distinta y, al mismo tiempo, tan parecida a una comunidad de Buenos Aires, de Ohio, de Fulda, en Alemania, o de Zambia. Y sentir de verdad, en el corazón, que somos familia. Una familia extendida por todo el mundo.
Y pienso en Chaminade y Adela. En lo bonito que es decir SÍ a Dios con radicalidad, sin medida y sin miedo. Ellos dijeron sí y Dios multiplicó por mil aquello que pusieron en sus manos. Hoy, tantos años después, estamos viendo los frutos de aquel sí y de los síes de tantos que vinieron después. Tenemos que tener fe, dejarnos llevar y atrevernos a decir sí. Porque cuando decimos un sí tibio, lleno de miedos, las cosas no terminan de arrancar. Decir SÍ da frutos.
Cuando empecé en mi pequeña fraternidad, mi mundo marianista era esa pequeña comunidad. Después descubrí que formábamos parte de una zona y empecé a sentirme parte de algo mayor. Pero somos parte de algo muchísimo más grande: miles de laicos marianistas repartidos por el mundo, hermanos y hermanas que compartimos una misma familia y un mismo carisma. Nos necesitamos unos a otros.
Así que hoy te dejo dos preguntas y una invitación: ¿Te sientes parte de una familia marianista mundial? Porque lo eres. ¿A qué te está pidiendo Dios que digas SÍ?
Demos gracias a Dios por el regalo de esta familia y sintámonos también comprometidos con el legado de nuestros fundadores: llevar a Jesús a un mundo con tanta gente sola, perdida y sin esperanza, que necesita descubrir el amor de Dios.
Digamos SÍ. Dios se encargará de multiplicar los frutos.



Jueves 20 de agosto · África y la Familia Carismática (
Hoy ha sido el Día de África y de la Familia Carismática. Hemos comenzado conociendo la realidad de las Comunidades Laicas Marianistas en África: presencia en ocho países, muchas comunidades y, sobre todo, comunidades muy jóvenes. Una realidad con dificultades, pero también llena de vida, alegría y esperanza.
Hemos vivido además un momento muy especial: la elección del nuevo Equipo Internacional. Termina su etapa un equipo con una importante presencia de nuestra Provincia de Zaragoza: Boris como presidente,!!! como le quieren todos!!! , Cristina como secretaria y Félix como asesor internacional. Pero nuestra presencia continúa: Leles, de Almería, ha sido elegida responsable de Europa. ¡Qué suerte tenemos de contar en nuestra familia con personas tan comprometidas y generosas, capaces de ofrecer su tiempo y su disponibilidad al servicio de la Familia Marianista en todo el mundo! Hoy os invito especialmente a rezar por el equipo saliente y el nuevo y a dar gracias a Dios por tantas personas que creen en esta familia y entregan parte de su vida por ella.
La segunda parte del día ha estado dedicada a la Familia Carismática. Hemos compartido una preciosa mesa redonda sobre el presente y el futuro de la Familia Marianista con los superiores de los religiosos André y Suzanne y con María Eliana, de la Alianza Marial, y Boris, representando a los laicos. Y Félix Erdozia, nuestro asesor internacional, nos ha regalado una reflexión muy inspiradora sobre qué significa realmente tener un carisma.
Un carisma es un don gratuito de Dios. Surge ante una necesidad y es inspirado a una persona que, con creatividad y pasión, lo recibe y lo desarrolla. Es un impulso, una fuerza creadora que viene de fuera de nosotros: la fuerza de Dios que personaliza el Espíritu Santo. Y nuestra tarea hoy no consiste simplemente en repetir lo que hicieron nuestros fundadores, sino en volver a aquellas intuiciones profundas y permanentes que recibió el Padre Chaminade, cambiarles el ropaje y hacerlas vida en nuestro mundo. Porque un carisma no es una fórmula ni algo que se pueda simplemente leer: un carisma es vida.
¿Y cuál es nuestro carisma? Félix se ha atrevido a resumirlo en cuatro palabras que me parecen preciosas: MISIÓN, FE, MARÍA y siempre EN COMUNIDAD. Ese es el regalo que hemos recibido, el que une a nuestra familia y el que estamos llamados a aportar a la Iglesia.
Y tú, que estás leyendo esto, ¿sientes ese regalo recibido? ¿Sientes ese carisma? ¿Sientes que esa manera de vivir una Iglesia madre, una Iglesia que acoge, cuida y acompaña sin preguntar, es también tu manera de ser Iglesia?
Si es así, sigamos diciendo SÍ, sigamos construyendo un mundo más justo y, como nos recuerda hoy el Evangelio, sigamos amando, amando y amando.



Viernes 21 de agosto – Día de Asia 🇮🇳🇯🇵🇰🇷 (Primera parte)
Hoy el Evangelio nos recordaba que no basta con cumplir la letra de la ley: hay que vivirla. Y hoy hemos tenido delante un ejemplo precioso de lo que significa hacerlo.
Al grupo de españoles nos ha tocado visitar el Colegio Madre Adela, de las religiosas marianistas en Bogotá. Allí estudian 190 niños y niñas, 40 de ellos de inclusión, con síndrome de Down, autismo y otros diagnósticos. Niños a los que otros colegios muchas veces no pueden o no quieren acoger por la falta de ayudas.
La hermana Marta y los profesores nos han contado su realidad desde el corazón. Para ellos aquello no es simplemente un trabajo: es una misión. Nos hablaban de cada niño con tanto amor, cariño y pasión que era imposible no emocionarse. A más de uno se nos han saltado las lágrimas.
Después, los niños nos han regalado bailes tradicionales colombianos y las Comunidades Laicas Marianistas nos habían preparado comidas típicas para recibirnos. Nos han contado también cómo viven su fe alrededor del colegio y cómo sienten aquel lugar como su propia casa.
Hoy yo también me he sentido allí como en casa. Y mientras escribo estas líneas vuelven a saltarme las lágrimas recordando lo vivido.
«Haced lo que Él os diga».
Allí hay personas haciéndolo cada día: dando su vida, su tiempo y su amor a tantos niños, con muy pocos medios.
Viernes 21 de agosto – Día de Asia 🇮🇳🇯🇵🇰🇷 (segunda parte)
Por la tarde hemos conocido la realidad de las comunidades de India, Japón y Corea del Sur. Culturas y celebraciones tan distintas de las nuestras y, sin embargo, el mismo espíritu de familia. Corea preparó una preciosa velada con bailes tradicionales en los que terminamos participando todos.
Estos días estamos comprobando que la Familia Marianista mundial no es un invento ni una estructura: es una realidad, es una vida. Es precioso conocernos, compartir y descubrirnos familia a miles de kilómetros de casa.
Mañana termina este encuentro y nos tocará regresar a nuestros lugares. Ojalá sepamos llevar con nosotros todo lo vivido y mantener encendido en nuestros corazones ese «Haced lo que Él os diga».
Tocado hoy por tantas pequeñas personas haciendo pequeñas cosas para cambiar el mundo, os invito a rezar especialmente por las obras marianistas de Bogotá: sus dos parroquias, el Colegio Madre Adela y todas las personas que cada día entregan allí su vida y su amor. 🙏❤️











































